La ingeniería industrial se centra en la optimización de procesos y recursos, buscando mejorar la competitividad y sostenibilidad de las organizaciones. Los profesionales de esta rama son versátiles, toman decisiones informadas y desarrollan soluciones innovadoras en diversas áreas, incluyendo la economía y logística. La ética es clave en la práctica de la ingeniería industrial, influyendo en la toma de decisiones y en el impacto social de su trabajo.