La iniquidad es un concepto bíblico que se refiere a todo acto contrario a la moral, la justicia y la religión. Es una ofensa contra Dios que se origina en el desconocimiento y rechazo de sus leyes. La iniquidad es la raíz del pecado y es transmitida de generación en generación. Renunciar al pecado no es suficiente, se debe renunciar a la iniquidad para liberarse de ataduras espirituales y estar alineado con los designios de Dios.