El intestino delgado mide aproximadamente 7 metros y se divide en tres partes: el duodeno, el yeyuno y el íleon, donde se absorben los nutrientes. El duodeno tiene varias porciones y es donde entran los conductos biliares y pancreáticos, mientras que el yeyuno y el íleon constituyen el resto del intestino delgado y se caracterizan por un mesenterio que los une a la pared abdominal. La irrigación del intestino delgado proviene de ramas de la aorta abdominal, incluyendo la arteria mesentérica superior.