La literatura de misterio, que incluye relatos policiales y de terror, busca generar incertidumbre y suspenso en el lector, originándose en el siglo XIX. En los relatos policiales, un detective sigue una trama que revela dos historias: la visible y la encubierta, mientras que los relatos de terror combinan elementos de lo sobrenatural y la ciencia ficción para explorar el miedo y lo desconocido. Este subgénero se caracteriza por atrapar al lector mediante estímulos emocionales y personajes intrigantes, todo en entornos misteriosos que permiten escapar de la rutina diaria.