La profecía de Miqueas anuncia que el Mesías nacerá en Belén y será el pastor de Israel que traerá paz. El salmo responsorial pide a Dios que renueve a su pueblo y brille su presencia para salvarlos. La carta a los Hebreos contrasta los sacrificios de la antigua ley con el sacrificio único de Jesús en la cruz. El evangelio relata la visita de María a su prima Isabel, donde Juan salta de alegría en el vientre de su madre al oír la voz de María.