Jesús es el Hijo de Dios hecho hombre que nació en Belén para enseñarle a los humanos sobre el Reino de Dios y cómo encontrar verdadera felicidad. Dios envió a Jesús a la Tierra para que muriera por los pecados de la humanidad y para que mediante su resurrección ofreciera la esperanza de vida eterna. Finalmente, Jesús prometió regresar para establecer el Reino de Dios en la Tierra y traer paz definitiva.