Mgr. ZAPATA BARRIENTOS JOSE RAMIRO MERCADOTECIA V
CRISTHIAN PAREDES SANDY GRUPO 01
MORIR ANTES QUE ESCLAVOS VIVIR
JOSUE LA BIBLIA ANTIGUO TESTAMENTO
Josué era el nuevo líder de Israel. Así como Moisés había guiado al pueblo de Dios a través del
Mar Rojo y de Egipto, ahora Josué los conduciría a través del río Jordán hacia la "Tierra
Prometida". Cuando la gente vio a sus sacerdotes llevar el cofre que contenía los
mandamientos de Dios (a veces llamado 'el Arca del Pacto’), se prepararon para cruzar el río. A
medida que los sacerdotes avanzaban, Dios le dijo a Josué que iba a hacer cosas increíbles para
su pueblo. Dios prometió a Josué que estaría con él tal como lo había estado con Moisés.
JOSUÉ 3:9–17
Ahora leed juntos Josué 3:9–17.
QUÉ SIGUE DESPUÉS
Después de que todos hubieron cruzado el río, Dios le dijo a Josué que le pidiera a 12 hombres,
uno de cada una de las doce tribus de Israel, que recogieran una piedra del medio del río. Los
sacerdotes seguían allí, por lo que el agua no había vuelto a fluir. Las piedras se usaron para
construir un monumento que recordara a las personas y sus descendientes lo que Dios había
hecho por ellos.
Josué 1-24
La tierra prometida
(21-1) Introducción
¿Cómo se siente cuando está por llegar a una meta que ha procurado alcanzar por largo
tiempo? ¿Se siente feliz, triste o aliviado una vez que la jornada casi ha terminado? ¿Se siente
asustado por las pruebas que todavía están por delante, o vislumbra el futuro con valor y fe en
Dios?
Cuarenta años de peregrinaje por el desierto habían llevado a Israel a la cumbre de un monte
desde el cual se veía la tierra prometida. Todo israelita que tenía más de veinte años de edad
al salir de Egipto bajo la dirección de Moisés había muerto, con excepción de tres: Moisés,
Josué y Caleb (véase Números 14:38). Todos los demás habían muerto sin alcanzar la meta
deseada. ¿Por qué? ¿Qué fue lo que hizo que aquellos que salieron de Egipto por el poder de
Dios perdieran su privilegio de poner el pie sobre la tierra prometida?
Al dar una respuesta, recuerde que Dios nunca quebranta una promesa. Cuarenta años antes
de este acontecimiento, Dios le había dicho a los hijos de Israel: “Os tomaré por mi pueblo, y
seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de
las tareas pesadas de Egipto. Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la
daría a (vosotros). YO JEHOVA.” (Exodo 6:7-8.)
Dios siempre cumple sus promesas. Tiene poder para hacerlas y tiene poder para cumplirlas,
aunque algunos lo dudan. El grupo de israelitas que había salido de Egipto lo hizo de mala
Mgr. ZAPATA BARRIENTOS JOSE RAMIRO MERCADOTECIA V
CRISTHIAN PAREDES SANDY GRUPO 01
MORIR ANTES QUE ESCLAVOS VIVIR
gana. Malas como eran las cosas en Egipto, lo conocido parecía mejor que lo desconocido para
quienes no tenían fe. Durante sus cuarenta años de peregrinaje en el desierto, los hijos de
Israel, alternativamente, bendijeron y maldijeron el nombre de Dios. Cuando les mostró
milagros, se humillaron; cuando las pruebas y rigores de la vida en el desierto se tornaron
difíciles, endurecieron sus corazones en ira y resentimiento.

Josue (1)

  • 1.
    Mgr. ZAPATA BARRIENTOSJOSE RAMIRO MERCADOTECIA V CRISTHIAN PAREDES SANDY GRUPO 01 MORIR ANTES QUE ESCLAVOS VIVIR JOSUE LA BIBLIA ANTIGUO TESTAMENTO Josué era el nuevo líder de Israel. Así como Moisés había guiado al pueblo de Dios a través del Mar Rojo y de Egipto, ahora Josué los conduciría a través del río Jordán hacia la "Tierra Prometida". Cuando la gente vio a sus sacerdotes llevar el cofre que contenía los mandamientos de Dios (a veces llamado 'el Arca del Pacto’), se prepararon para cruzar el río. A medida que los sacerdotes avanzaban, Dios le dijo a Josué que iba a hacer cosas increíbles para su pueblo. Dios prometió a Josué que estaría con él tal como lo había estado con Moisés. JOSUÉ 3:9–17 Ahora leed juntos Josué 3:9–17. QUÉ SIGUE DESPUÉS Después de que todos hubieron cruzado el río, Dios le dijo a Josué que le pidiera a 12 hombres, uno de cada una de las doce tribus de Israel, que recogieran una piedra del medio del río. Los sacerdotes seguían allí, por lo que el agua no había vuelto a fluir. Las piedras se usaron para construir un monumento que recordara a las personas y sus descendientes lo que Dios había hecho por ellos. Josué 1-24 La tierra prometida (21-1) Introducción ¿Cómo se siente cuando está por llegar a una meta que ha procurado alcanzar por largo tiempo? ¿Se siente feliz, triste o aliviado una vez que la jornada casi ha terminado? ¿Se siente asustado por las pruebas que todavía están por delante, o vislumbra el futuro con valor y fe en Dios? Cuarenta años de peregrinaje por el desierto habían llevado a Israel a la cumbre de un monte desde el cual se veía la tierra prometida. Todo israelita que tenía más de veinte años de edad al salir de Egipto bajo la dirección de Moisés había muerto, con excepción de tres: Moisés, Josué y Caleb (véase Números 14:38). Todos los demás habían muerto sin alcanzar la meta deseada. ¿Por qué? ¿Qué fue lo que hizo que aquellos que salieron de Egipto por el poder de Dios perdieran su privilegio de poner el pie sobre la tierra prometida? Al dar una respuesta, recuerde que Dios nunca quebranta una promesa. Cuarenta años antes de este acontecimiento, Dios le había dicho a los hijos de Israel: “Os tomaré por mi pueblo, y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto. Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a (vosotros). YO JEHOVA.” (Exodo 6:7-8.) Dios siempre cumple sus promesas. Tiene poder para hacerlas y tiene poder para cumplirlas, aunque algunos lo dudan. El grupo de israelitas que había salido de Egipto lo hizo de mala
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    Mgr. ZAPATA BARRIENTOSJOSE RAMIRO MERCADOTECIA V CRISTHIAN PAREDES SANDY GRUPO 01 MORIR ANTES QUE ESCLAVOS VIVIR gana. Malas como eran las cosas en Egipto, lo conocido parecía mejor que lo desconocido para quienes no tenían fe. Durante sus cuarenta años de peregrinaje en el desierto, los hijos de Israel, alternativamente, bendijeron y maldijeron el nombre de Dios. Cuando les mostró milagros, se humillaron; cuando las pruebas y rigores de la vida en el desierto se tornaron difíciles, endurecieron sus corazones en ira y resentimiento.