El joven quiere aprender a tener miedo y pasa tres noches en un castillo encantado para lograrlo. Durante la primera noche mata a unos gatos negros que lo atacan y acuchilla a perros con cadenas candentes. En la segunda noche una cama encantada lo lleva a toda velocidad por el castillo antes de caer sobre él. A la mañana siguiente el rey lo encuentra vivo y el joven dice que todo fue bien.