La encuesta realizada a casi 600 jóvenes cordobeses durante la cuarentena de mayo buscó conocer cómo estaban pasando la cuarentena y qué problemas les generaba. Los resultados mostraron que muchos jóvenes no podían trabajar ni sostener sus ingresos, tenían dificultades para cursar de forma virtual y se sentían aburridos y cansados, especialmente las mujeres. La cuarentena impactó negativamente en la vida laboral y emocional de los jóvenes.