El documento describe cómo los operadores de telefonía móvil gestionaron el incremento masivo en el uso de datos durante la Copa Mundial de Fútbol de 2014 en Brasil para proporcionar la mejor experiencia posible a los espectadores. Los operadores monitorearon las redes en tiempo real, agregaron hardware provisional para aumentar la cobertura y capacidad dentro y fuera de los estadios, y brindaron apoyo adicional de expertos para administrar las redes de manera proactiva.