Hershl Grynspan, un joven judío de 17 años que vivía en París, recibió una carta de su hermana comunicándole que ella y sus padres habían sido expulsados de Alemania. Motivado por el amor a su familia y pueblo judío, Grynspan decidió atentar contra un funcionario alemán para expresar su frustración, aunque lamentaba haber herido a alguien. Este ataque sirvió de excusa para que los nazis desataran el pogrom conocido como la Noche de los Cristales Rotos en 1938, mar