Para reducir la contaminación del medio ambiente, debemos organizar nuestra basura en diferentes recipientes para materiales orgánicos, vidrio, y plástico. Los residuos orgánicos producen lixiviados tóxicos cuando son desechados, el vidrio se puede reciclar infinitas veces con sólo el 25% de la energía requerida para producir vidrio nuevo, y el plástico tarda hasta 1000 años en degradarse y mata un millón de animales por año cuando es desechado en ríos y océanos.