La política de un solo hijo impuesta por el gobierno de China en 1979 ha llevado a la discriminación de las mujeres y niñas. Las familias prefieren los niños a las niñas, y las mujeres son sometidas a abortos forzados. Esto ha creado una mentalidad de sumisión entre las mujeres chinas. Además, las mujeres pobres son las más afectadas por la falta de oportunidades educativas y laborales, así como por el tráfico y abandono de niñas. Se necesitan campañas para promover la igualdad de género y