El documento advierte sobre los engaños que intentan apartar a las personas de la verdad de Dios. Señala que nuestros propios corazones, los placeres mundanos y el pecado pueden engañarnos. También habla sobre falsos profetas y maestros que introducen herejías para atraer seguidores. Exhorta a no creer todo lo que se dice, sino a probar los espíritus y comprobar las enseñanzas con la Palabra de Dios.