El documento explora el misterio que Pablo conocía sobre la inclusión de los gentiles. Señala que Pablo enseñó que los gentiles que creen en Jesús son herederos de las promesas hechas a Abraham e hijos espirituales de Abraham, a pesar de no ser judíos. Explica que esta revelación se basa en la profecía de que Efraín, hijo de José, se convertiría en una multitud de naciones, indicando que los gentiles descienden espiritualmente de Abraham a través de Efraín.