La flora abarca el conjunto de plantas en un ecosistema, incluyendo árboles, arbustos, hierbas y especies acuáticas, y es crucial para la vida en la Tierra. Su importancia radica en la producción de oxígeno, la provisión de alimentos, la regulación del clima y la reducción de la erosión del suelo. La conservación de la flora es esencial ante amenazas como la deforestación, el cambio climático y la contaminación.