La globalización es un proceso económico, social y cultural de interdependencia creciente entre países, originado tras la Guerra Fría y la caída de la URSS. Aunque promueve el crecimiento económico y la apertura cultural, también plantea desafíos como el poder de las multinacionales y la pérdida de culturas locales. Este fenómeno ha transformado la economía y la sociedad a nivel global, generando tanto beneficios como desventajas.