En un tranquilo pueblo llamado Great Milton, había una estatua conocida como "la mujer de la cesta". Un día, un mago hizo volver a la vida a la estatua, que resultó ser una hermosa mujer hechizada años atrás. La mujer y el dependiente de la oficina de correos se hicieron amigos. El mago y la bruja que lanzaron el hechizo decidieron dejar su oficio para empezar una nueva vida con la mujer.