Este cuento cuenta la historia de un hombre llamado Juan que plantaba verduras en su huerto. Un día, un ladrón robó toda su cosecha. Sin embargo, Juan plantó una misteriosa planta que creció hasta el cielo. Los pájaros comieron la planta y Juan encontró una fresa dorada mágica que podía convocar comida. Gracias a la fresa, Juan nunca más tuvo que sembrar en su huerto.