El narrador, un niño, tiene una pesadilla en la que viaja en un ómnibus repleto con su papá y hermano. El chofer ignora los pedidos de no recoger más pasajeros. El ayudante ve que una llanta está baja pero el chofer igual emprende la marcha, haciendo que el bus se vuelque en un abismo. El niño grita asustado hasta que despierta en los brazos de su mamá, quien lo calma.