Este relato cuenta la historia de un hombre haciendo autostop en medio de una tormenta. Un coche sin conductor se detiene y él aborda, pero pronto descubre voces y quejidos dentro del vehículo. Manos invisibles giran el volante y lo llevan por curvas oscuras, aumentando su terror. Al final, voces amenazantes lo obligan a empujar el coche como los demás o recibirá una paliza.