La plata y sus sales pueden ser tóxicas para los humanos y causar argiria, un cambio de color en la piel. Aunque la plata se ha usado desde la antigüedad para sus propiedades antibacteriales, ningún estudio clínico ha demostrado su eficacia como antibiótico. La plata es un metal precioso, maleable y ductil que se usa comúnmente en joyería.