La radio funciona transmitiendo y recibiendo sonido a través de ondas electromagnéticas. Estas ondas fueron investigadas por primera vez por el científico británico James Clerk Maxwell a finales del siglo XIX. A principios del siglo XX, los avances en las ondas electromagnéticas fueron aplicados rápidamente al campo militar y de comunicaciones marítimas, y para 1913 ya había 330 estaciones emisoras de radio abiertas al público en Europa.