El ritual de la corrida de toros se divide en tres partes o tercios: en el tercio de varas, los picadores hieren al toro con lanzas para debilitarlo y evaluar su comportamiento; en el tercio de banderillas, los banderilleros colocan banderillas en los hombros del toro para enfurecerlo; y en el tercio de muerte, el matador intenta matar al toro de una estocada, tras lo cual puede recibir como premio las orejas o el rabo del animal si su actuación fue destacada.