Este documento discute cómo la lectura puede ayudar a los jóvenes de origen inmigrante a conciliar sus múltiples pertenencias culturales. Al acceder a una gran diversidad de textos, los jóvenes pueden explorar su cultura de origen al mismo tiempo que se apropian de la cultura dominante del país donde viven actualmente. La lectura les permite integrar ambos universos culturales en lugar de verlos como opuestos, lo que les permite evitar sentir que traicionan sus raíces al adaptarse a su nuevo país.