El documento describe diferentes "mundos descabellados" en la literatura, incluyendo lo fantástico y lo maravilloso. Lo fantástico se caracteriza por quebrantar la realidad cotidiana de forma verosímil, generando duda o asombro en el lector. Por el contrario, lo maravilloso presenta desde el inicio un mundo ajeno a nuestra lógica, donde la transgresión es la norma y todo es posible sin causar extrañeza.