La televisión comenzó de forma poco entusiasta, con aparatos caros y poca programación. La Segunda Guerra Mundial interrumpió su desarrollo. En la década de 1950, las representaciones teatrales y programas en vivo fueron populares, pero la televisión maduró en los años 1970 con la introducción de la televisión pública y el cable. La era digital trajo imágenes y sonido de mayor calidad a través de la distribución vía satélite.