La vida se compara con una montaña rusa en que ambas tienen altibajos, comienzos sin saber lo que se avecina, momentos de rapidez y lentitud, caídas y ascensos donde a veces nos sentimos en la cima, así como también momentos de miedo, turbulencia, enfrentar cambios y desear bajarse. Al igual que en una montaña rusa, la vida es divertida pero tiene momentos en que queremos liberarnos de problemas y estar solos, y al final tanto la vida como la montaña rusa llegan a su conclusión.