Dinhora Apóstol nació en una familia humilde pero feliz. A pesar de enfrentar dificultades como la muerte de familiares, mantuvo su alegría y fe en Dios. Se convirtió en testigo de Jehová y ayudó a otros con su bondad y generosidad. Años más tarde, cuando murió su esposo, continuó sirviendo a Dios a pesar de las dificultades. Finalmente, murió de cáncer cerebral pero mantuvo su fe hasta el final.