A pesar de enfrentar fuertes pruebas de salud, incluida una hospitalización por paludismo, la narradora se siente fortalecida por su fe en Dios y el apoyo de su comunidad. Ha habido dificultades en la preparación para un encuentro de mujeres, pero Dios ha proporcionado soluciones inesperadas y generosamente cubierto los gastos relacionados. Con confianza y gozo, espera que Dios se glorifique en el evento próximo.