Existen aproximadamente 80 millones de minas terrestres activas en más de 70 países, causando alrededor de 20,000 víctimas civiles al año, la mayoría de las cuales son niños. Su remoción es costosa y, aunque el número de minas activas está disminuyendo, muchas permanecen peligrosas durante décadas. La convención de Ottawa busca prohibir estas minas y ha recibido apoyo internacional, aunque aún hay países que no han firmado el tratado.