Las vestiduras sacerdotales representan aspectos de la obra redentora de Cristo. Incluyen el calzoncillo de lino (fundamento), la túnica (justicia), el cinto (servicio), el manto (autoridad celestial), el efod (fuerza y responsabilidad), el pectoral (amor equilibrado), y la tiara (renovación mental). Juntos, simbolizan cómo Cristo nos presenta ante Dios como su pueblo santo.