El fundador de la Universidad de la Plata se describe a sí mismo como un optimista que no se rinde fácilmente ante la derrota. Cree que la derrota solo lo haría más fuerte e idealista. Su territorio estratégico es infinito, lo que le permite fatigar y desarmar a su adversario obligándolo a recorrer distancias inmensurables sin descanso. Finalmente, su ejército invisible e invencible terminará conquistando a su enemigo.