Arturo, un defensa aficionado, jugó un partido de fútbol con su equipo. Aunque se cansó corriendo mucho, su equipo iba ganando al medio tiempo. En el segundo tiempo, el equipo contrario anotó un gol sorpresivo y más de 20 aficionados invadieron la cancha causando disturbios. El equipo verde ganó 2-1. El árbitro planeaba denunciar al equipo verde por la conducta de sus aficionados.