Los lenguajes de programación son sistemas de instrucciones diseñados para controlar computadoras, y se componen de reglas sintácticas y semánticas que definen su estructura y significado. Se clasifican en lenguajes de alto nivel y de bajo nivel, siendo los compiladores esenciales para traducir el código fuente a lenguaje de máquina, mientras que los intérpretes permiten una ejecución más flexible durante el desarrollo. Existen diferentes tipos de lenguajes según su propósito, pero la portabilidad y facilidad de comprensión son ventajas significativas de los lenguajes de programación modernos.