Este documento reforma la Ley 769 de 2002, el Código Nacional de Tránsito de Colombia. Algunas de las reformas incluyen: establecer al Ministerio de Transporte como la autoridad suprema de tránsito; definir las autoridades de tránsito a nivel nacional, departamental y municipal; actualizar los requisitos para obtener una licencia de conducción, incluyendo exámenes físicos y de habilidad; y establecer la vigencia de las licencias de conducción.