Esta ley reconoce el derecho a la propiedad colectiva de las comunidades negras que han ocupado tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico de Colombia. La ley establece procedimientos para la titulación de estas tierras a nombre de los consejos comunitarios de cada comunidad, y protege la identidad cultural y el desarrollo económico y social de las comunidades negras.