El documento resume la historia de la construcción del Valle de los Caídos y corrige varios datos erróneos sobre el número de presos políticos que trabajaron allí. Explica que los trabajadores recibieron salarios decentes y condiciones de vida aceptables, y que la obra no fue tan costosa ni estuvo plagada de muertes como a veces se ha afirmado. También presenta testimonios que contradicen las acusaciones de esclavitud y represión en la obra.