Fue bendecido por el papa Juan Pablo II, quien le dio la gracia de vivir más de un siglo. Participó de
un Concilio en el Vaticano y también habló con el papa Juan XXIII

Enrique y Gualberto: amistad de infancia que marcó sus destinos
Gisela Alcócer Caero

“Padre… usted va a vivir todavía muchos años más”, dijo el papa Juan Pablo II al sacerdote Enrique
Jiménez Rocha, que en esa época tenía 80 años, en el encuentro que sostuvieron en Cochabamba
el año 1988. Las frases parecen haberse convertido en una profecía pues ya transcurrieron 23 años
de haber sido declaradas por la máxima autoridad de la Iglesia Católica, y la salud del religioso, que
ya tiene 103 años, sigue fuerte como un roble.
“Yo le estaba pidiendo la bendición. Él me bendijo y me dijo padre… usted va a vivir todavía
muchos años más… y yo sentí en él mucha bondad y mucha grandeza. Era un hombre que ha
andado por todos los pueblos, un hombre universal que ha trabajado por todos y ha querido unir a
todo el mundo. Él me regaló un rosario y me dijo todos somos hermanos en forma ecuménica,
Dios es para todos y somos hermanos hijos de Dios”, explicó el sacerdote.
“Los médicos quedaron sorprendidos por su estado de salud”, dijo Carlos Rocha, el sobrino que
cuida del padre Jiménez, quien además lo acompañó en la operación de apéndice a la que fue
sometido el anterior 28 de enero. “Muchos médicos no se animan a operar a los ancianos porque
temen que sus defensas no respondan como debe ser, pero después de hacerle los análisis y
descubrir el perfecto estado de salud en el que se encuentra, el doctor Cornejo aceptó operarlo.
Ahora él está muy sorprendido por la recuperación de mi tío, pues nos dijo que su cuerpo
responde como el de una persona joven”, explicó.
Enrique Jiménez nació el 26 de enero de 1908 en Toco, pueblo en el que vivió su abuela hasta los
105 años de edad. Tuvo dos hermanos, el primero murió a los 96 años y el segundo que es un
militar retirado, tiene también 96 años y vive en Cochabamba. Contrariamente a lo que la mayoría
de las personas imaginaría, sus padres murieron temprano, a los 52 su madre y a los 54 su padre.
Cuando entró al seminario sus compañeros ponían en duda que pudiera concluirlo, debido a su
extremada delgadez, situación que además provocaba una serie de bromas pues sus amigos le
decían que parecía una cañahueca con sotana. “Por decisión de Dios vivo mucho tiempo, otra cosa
no puede ser. Yo no sabía hasta cuando iba a vivir lo único que yo le pedía a Dios era poder ser
sacerdote, un solo día siquiera… nunca pensé que iba a vivir tanto tiempo. Ahora ya no quiero
celebrar misas… he dejado de celebrar misas para que la iglesia no esté mal servida”, agregó.
“Cuando yo era niño, jugaba a que era el cura. Oficiaba misas con mis amigos, siempre tuve esa
vocación”, cuenta el sacerdote al explicar que toda su familia siempre fue muy católica y que en su
decisión de ingresar al seminario pesó mucho su abuelo, quien pertenecía a la orden de los
Franciscanos.
También habría afectado en esta inclinación, uno de sus mejores y más queridos amigos de la
niñez, Gualberto Villarroel, de quien se decía que habría sido hijo de un sacerdote europeo de ojos
claros (como los del ex mandatario) llamado Quintín y cuyo real apellido ya no recuerda.
El sacerdote Jiménez comentó con sus familiares que el ex Presidente llevaba el apellido de una de
sus tías, pues así lo registraron en la Iglesia y ni siquiera llevaba el apellido de su propia madre.
Esta situación habría provocado en el padre Enrique Jiménez la necesidad de ser un buen
sacerdote y cumplir con las reglas que Dios manda para ayudar, sobre todo a los niños. “Yo he
trabajado mucho por hacer el bien. He ayudado a cinco niños a ser médicos, también tengo a tres
arquitectos”, comenta.
Gualberto Villarroel y Enrique Jiménez fueron tan amigos que cuando el primero era jefe de
Estado y el segundo párroco de Punata, vivieron más de una aventura provocada por la chichita
punateña, que puso en aprietos al religioso por ayudar a su amigo Presidente.
“Un día vino de visita a su mamá que vivía en Muela. Era una señora buena. Ahí le habían invitado
bastante chicha y se había embriagado. Así se vino a mi parroquia con su uniforme y su chicha en
la mano. Yo le quite y le acompañe en ese estado. Él vino en carril y yo le acompañé por su
seguridad”, dijo.
“Lo escondía para que la gente no viera que había tomado mucho y después mi tío nos contó que
lo traía a Cochabamba. En esa época los Presidentes se hospedaban en el Banco del Estado”,
recuerda su sobrino Carlos.
El padre Jiménez trabajó 50 años dando misas en las parroquias y 20 años en la Catedral. También
cumplió una importante labor administrativa dentro del Arzobispado de Cochabamba, pues es
Diocesano. “Hemos restaurado la Catedral en muy buena forma porque estaba desecha. En esa
época Cochabamba sólo tenía faroles, no había ni luz ni agua, era una pequeña población de 22
mil habitantes. Tenía un tren eléctrico que entraba a la ciudad e iba a Cala Cala y Vinto”, dijo y
explicó que conoce la Catedral como la palma de su mano igual que todos sus secretos.
Fue al Concilio Vaticano en 1962 y allí conoció al papa Juan XXIII. “Fue muy largo, en varias
tongadas se reunían como 2.000 o 3.000 obispos. El Concilio tenía muchos temas, como la vida de
la iglesia y las cosas que faltan hacer”, explicó.
Fue testigo del sufrimiento de las madres, las esposas y los hijos de los combatientes de la Guerra
del Chaco, que mientras se desarrollaba el conflicto bélico que enfrentó a bolivianos con
paraguayos, llenaban la Catedral y las otras iglesias pidiéndole a Dios en sus rezos, que vuelvan sus
seres queridos, que las balas no los toquen, que no pierdan la vida por defender a la Patria. “Había
mucha tristeza y mucha angustia, todos hemos sufrido mucho en esa guerra”, recuerda.
Desde sus iglesias, el padre Jiménez también vio los gobiernos de facto y las crueles consecuencias
que dejaron sobre los opositores políticos. “Los Dictadores eran hombres malos, de malas
entrañas, que destrozaron a la humanidad. La Iglesia ayudaba a los perseguidos, hacíamos todo lo
que podíamos a favor del sufrido y del perseguido”, sostuvo.
Después de tantos años de vida y de haber visto las cosas que ocurrieron en Bolivia durante el
último siglo asegura que “todos los cambios son buenos, pero los cambios no se hacen en 24 horas
como quiere hacer Evo, que quiere hacer en 24 horas lo que no se ha hecho en miles de años,
porque las cosas que se quieren cambiar no se impusieron en un día, vienen desde siempre. Tiene
que aprender a ser más paciente el Presidente”, aconsejó y recomendó que ayude a los indígenas
a trabajar en el campo, en mejores condiciones y con mayor formación educativa.
Los últimos días de su vida se dedica a escribir poemas históricos a través de los cuales intenta
dejar, para las nuevas generaciones, un poco de la historia que él vivió en Cochabamba.
…

Hechos Históricos en los que participó

La Catedral de Cochabamba
“Hay tres subterráneos en la Catedral. Dos pequeños y un subterráneo grande en el presbiterio,
casi de seis por cuatro metros. Antes se hacían como enterratorios o servían para guardar algo,
eran costumbre en las construcciones. Hemos dejado una puerta para que puedan visitarla los
turistas, para que entren, pero la Catedral no se conecta con las otras iglesias”.

Historia de la Catedral
La catedral de Cochabamba se construyó a principios del siglo XVIII, sobre la base de un antiguo
templo del siglo XVI. Se encuentra ubicada en la Plaza 14 de septiembre, siendo uno de los
símbolos característicos de la ciudad, denominada Catedral Metropolitana, desde el 30 de julio de
1975, en que la Diócesis de Cochabamba fue elevada a sede metropolitana. Fue edificado con
Advocación a la Santísima Virgen María y a San Sebastián, probablemente en 1735.
La edificación de este templo, como todas las ubicadas en la plaza principal, es una de las más
importantes del departamento porque en ella se llevan a cabo las actividades litúrgicas más
representativas como la posesión del Arzobispo.
Esta iglesia fue reconocida como monumento histórico y arquitectónico el 7 de diciembre de 1967,
es del estilo corintio. (Archivo Los Tiempos)
…
Gualberto Villarroel
“El Presidente Villarroel era contemporáneo mío. Vivíamos en una calle donde jugábamos pelota
de medias, jugábamos y nos conocíamos. Después se fue y empezó a ser grande. Era un hombre
bueno, pero mucho ya no recuerdo. Sufrimos mucho por la clase de muerte que tuvo. Fue
tremenda, fue tan trágica, pero el pueblo es así, el pueblo… no. El pueblo se convierte en una fiera
cuando se hacen cosas indebidas… si”.

Asesinado por las masas
“Villarroel nació en Villa Rivero (Cochabamba) el 15 de diciembre de 1908. Ingresó al Colegio
Militar en 1915. Fue alumno destacado de esa escuela de armas. En la Guerra del Chaco fue jefe
de claves con asiento en Villamontes. Como parte del Regimiento 8 de infantería actuó en Cañada
Strongest, Huirapitindi e Ibibobo (…). Llegó a la Presidencia a los 35 años mediante un golpe de
Estado que derrocó a Peñaranda. Murió trágicamente siendo presidente el 21 de julio de 1946,
cuando tenía 37 años”, dice el libro Historia de Bolivia de José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos D.
Mesa Gisbert, que además explica que ese fatídico 21 de julio “la turbamulta tomó la plaza
Murillo. Al medio día el mandatario firmó su renuncia. No bastó. Un grupo de activistas asaltó el
palacio y asesinó al Presidente (…). El cadáver de Villarroel fue lanzado desde un balcón de palacio
hasta la plaza, arrastrado hasta un farol y colgado junto a otros de sus compañeros de infortunio.
Todo en medio de una multitud enardecida. Fue una imagen que Bolivia no olvidará nunca, el
desencadenamiento de la irracionalidad de las masas que marcó con violencia el destino del país”.
…
Llegada de Juan Pablo II
El Papa viajero permaneció en Bolivia entre el 9 y el 14 de mayo de 1988 y La Paz, Oruro,
Cochabamba, Sucre, Tarija, Santa Cruz y Beni. Un día antes de llegar al país, en un radio mensaje
dijo: “Deseo entrar en todos los hogares, al menos con el saludo o la bendición….. Mi deseo es
sentirme y que me sientan cercano todos los bolivianos, particularmente los más débiles y
necesitados, para que el mensaje del Maestro prenda en sus corazones y les dé luz y fuerza en sus
afanes, sufrimientos y anhelos”.
El 9 de mayo de 1988 besó tierra boliviana en el aeropuerto de El Alto de La Paz. En los cinco días
que permaneció en Bolivia intentó compartir aspiraciones y ver de cerca las dificultades de “un
país golpeado por la pobreza, la falta de un mayor desarrollo y recursos, la insolidaridad y la
injusticia…”, según expresó. (Extraído del artículo: Juan Pablo II,maestro, padre, pastor, amigo…
beato).
…
Juan XXIII
Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en el caserío Brúsico de Sotto il
Monte, provincia y diócesis de Bérgamo. Era el cuarto de los catorce hijos (y el mayor de los
varones) de Giovanni Battista Roncalli y de Mariana Mazzola. Su familia trabajaba como
campesinos en un terreno arrendado;
El 28 de octubre de 1958, contando con casi 77 años, Roncalli fue elegido papa ante la sorpresa de
todo el mundo. Escogió el nombre de Juan (nombre de su padre y del patrón de su pueblo natal,
aunque escogió este nombre por el evangelista de nombre Juan).
El 3 de enero de 1962 excomulgó a Fidel Castro, iniciativa amparada en condenas expresadas por
el papa Pío XII en 1949. El día 6 de mayo del mismo año canonizó al primer santo negro de
América, San Martín de Porres. (Extraído de "Así era Juan XXIII").
…
Luís García Meza
La primera esposa del ex presidente de Facto, era toqueña, muy amiga del sacerdote Enrique
Jiménez, situación que provocó que por muchos años el religioso estuviera muy cerca de su
familia. Sin embargo, el sacerdote desaprobó el golpe de Estado que dio García Meza y se alejó de
toda su familia.

Muerte y asesinatos
 “Luis García Meza Tejada nació en La Paz el 8 de agosto de 1929. Fue Dictador y Presidente de
facto de Bolivia a través de un sangriento golpe de estado el 17 de julio de 1980, derrocando a su
prima la Presidenta constitucional interina Lidia Gueiler Tejada, y evitando la posibilidad de que
Hernán Siles Zuazo, que 18 días antes había ganado las elecciones presidenciales con el 34% de los
sufragios, fuese nuevamente presidente de la república.
Hubo alrededor de 500 asesinatos, desapariciones forzadas y más de 4.000 detenidos. En esta
época murió Marcelo Quiroga Santa Cruz, diputado nacional instigador del juicio de
responsabilidades al ex dictador Hugo Banzer Suárez. También se asesinó a ocho líderes de la
dirigencia clandestina del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la Masacre de la Calle
Harrington (La Paz) el 15 de enero de 1981”.
…
Víctor Paz Estenssoro
El ex Presidente de Bolivia le pidió al padre Jiménez, que sea su Capellán General de la Policía,
pero le puso como condición que primero jure a la Policía Nacional. No aceptó, porque le dijo que
por ser católico ya no podía pertenecer a ninguna agrupación política. Víctor Paz de todos modos
lo nombró capellán General de la institución verde olivo.

La Policía y el MNR del 52
“El ciclo de la Revolución Nacional se inicia con la derrota política y militar del Ejercito (abril de
1952) propiciada por una insólita alianza entre policías, mineros y población civil en la ciudad de La
Paz. Los gobiernos del Nacionalismo Revolucionario promovieron el desarrollo policial. Al mismo
tiempo lo politizaron con redes de clientelares y prebendales que desnaturalizaron la legitimidad
del nuevo orden armado”, dice el artículo Policía y Democracia en Bolivia: Una política
institucional pendiente, escrito por Juan Ramón Quintana, en el cual también se explica que en
1952 “como reconocimiento al apoyo que brindó la Policía al MNR durante las jornadas de abril, el
Presidente designa Ministro de Gobierno a un connotado miembro de la institución con activa
militancia partidaria en el pasado inmediato”.
…
Ernesto Che Guevara
“El Che Guevara quería hacer cambios de forma irregular y no se puede aceptar eso. Era irregular y
en Bolivia no lo podíamos aceptar”.
La guerrilla del Ché
“El Ché es la figura no boliviana que más ha influido en nuestra historia interna en el siglo XX. Su
incursión en Bolivia, a pesar de no haber tenido una real significación militar y a pesar de su
fracaso, reflejó uno de los momentos más notables de la utopía continental y la esperanza en un
cambio radical de la sociedad nacional. Más allá de sus ideas, el Ché simbolizó un tipo de hombre
idealista y coherente con su prédica que caló muy hondo en la juventud del país”, dice el libro
Historia de Bolivia de José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos D. Mesa Gisbert. “Ingresó al país en
1966 y combatió al ejercito boliviano entre marzo de 1967 y octubre de ese año en la selva de
Ñancahuazú. Derrotado en el combate en la quebrada del Churo fue hecho prisionero el 8 de
octubre y asesinado el 9 de octubre de 1967, cuando contaba con 39 años”, informa el libro.

Enrique jiménez rocha

  • 1.
    Fue bendecido porel papa Juan Pablo II, quien le dio la gracia de vivir más de un siglo. Participó de un Concilio en el Vaticano y también habló con el papa Juan XXIII Enrique y Gualberto: amistad de infancia que marcó sus destinos Gisela Alcócer Caero “Padre… usted va a vivir todavía muchos años más”, dijo el papa Juan Pablo II al sacerdote Enrique Jiménez Rocha, que en esa época tenía 80 años, en el encuentro que sostuvieron en Cochabamba el año 1988. Las frases parecen haberse convertido en una profecía pues ya transcurrieron 23 años de haber sido declaradas por la máxima autoridad de la Iglesia Católica, y la salud del religioso, que ya tiene 103 años, sigue fuerte como un roble. “Yo le estaba pidiendo la bendición. Él me bendijo y me dijo padre… usted va a vivir todavía muchos años más… y yo sentí en él mucha bondad y mucha grandeza. Era un hombre que ha andado por todos los pueblos, un hombre universal que ha trabajado por todos y ha querido unir a todo el mundo. Él me regaló un rosario y me dijo todos somos hermanos en forma ecuménica, Dios es para todos y somos hermanos hijos de Dios”, explicó el sacerdote. “Los médicos quedaron sorprendidos por su estado de salud”, dijo Carlos Rocha, el sobrino que cuida del padre Jiménez, quien además lo acompañó en la operación de apéndice a la que fue sometido el anterior 28 de enero. “Muchos médicos no se animan a operar a los ancianos porque temen que sus defensas no respondan como debe ser, pero después de hacerle los análisis y descubrir el perfecto estado de salud en el que se encuentra, el doctor Cornejo aceptó operarlo. Ahora él está muy sorprendido por la recuperación de mi tío, pues nos dijo que su cuerpo responde como el de una persona joven”, explicó. Enrique Jiménez nació el 26 de enero de 1908 en Toco, pueblo en el que vivió su abuela hasta los 105 años de edad. Tuvo dos hermanos, el primero murió a los 96 años y el segundo que es un militar retirado, tiene también 96 años y vive en Cochabamba. Contrariamente a lo que la mayoría de las personas imaginaría, sus padres murieron temprano, a los 52 su madre y a los 54 su padre. Cuando entró al seminario sus compañeros ponían en duda que pudiera concluirlo, debido a su extremada delgadez, situación que además provocaba una serie de bromas pues sus amigos le decían que parecía una cañahueca con sotana. “Por decisión de Dios vivo mucho tiempo, otra cosa no puede ser. Yo no sabía hasta cuando iba a vivir lo único que yo le pedía a Dios era poder ser sacerdote, un solo día siquiera… nunca pensé que iba a vivir tanto tiempo. Ahora ya no quiero celebrar misas… he dejado de celebrar misas para que la iglesia no esté mal servida”, agregó. “Cuando yo era niño, jugaba a que era el cura. Oficiaba misas con mis amigos, siempre tuve esa vocación”, cuenta el sacerdote al explicar que toda su familia siempre fue muy católica y que en su decisión de ingresar al seminario pesó mucho su abuelo, quien pertenecía a la orden de los Franciscanos. También habría afectado en esta inclinación, uno de sus mejores y más queridos amigos de la niñez, Gualberto Villarroel, de quien se decía que habría sido hijo de un sacerdote europeo de ojos claros (como los del ex mandatario) llamado Quintín y cuyo real apellido ya no recuerda. El sacerdote Jiménez comentó con sus familiares que el ex Presidente llevaba el apellido de una de sus tías, pues así lo registraron en la Iglesia y ni siquiera llevaba el apellido de su propia madre. Esta situación habría provocado en el padre Enrique Jiménez la necesidad de ser un buen sacerdote y cumplir con las reglas que Dios manda para ayudar, sobre todo a los niños. “Yo he trabajado mucho por hacer el bien. He ayudado a cinco niños a ser médicos, también tengo a tres arquitectos”, comenta.
  • 2.
    Gualberto Villarroel yEnrique Jiménez fueron tan amigos que cuando el primero era jefe de Estado y el segundo párroco de Punata, vivieron más de una aventura provocada por la chichita punateña, que puso en aprietos al religioso por ayudar a su amigo Presidente. “Un día vino de visita a su mamá que vivía en Muela. Era una señora buena. Ahí le habían invitado bastante chicha y se había embriagado. Así se vino a mi parroquia con su uniforme y su chicha en la mano. Yo le quite y le acompañe en ese estado. Él vino en carril y yo le acompañé por su seguridad”, dijo. “Lo escondía para que la gente no viera que había tomado mucho y después mi tío nos contó que lo traía a Cochabamba. En esa época los Presidentes se hospedaban en el Banco del Estado”, recuerda su sobrino Carlos. El padre Jiménez trabajó 50 años dando misas en las parroquias y 20 años en la Catedral. También cumplió una importante labor administrativa dentro del Arzobispado de Cochabamba, pues es Diocesano. “Hemos restaurado la Catedral en muy buena forma porque estaba desecha. En esa época Cochabamba sólo tenía faroles, no había ni luz ni agua, era una pequeña población de 22 mil habitantes. Tenía un tren eléctrico que entraba a la ciudad e iba a Cala Cala y Vinto”, dijo y explicó que conoce la Catedral como la palma de su mano igual que todos sus secretos. Fue al Concilio Vaticano en 1962 y allí conoció al papa Juan XXIII. “Fue muy largo, en varias tongadas se reunían como 2.000 o 3.000 obispos. El Concilio tenía muchos temas, como la vida de la iglesia y las cosas que faltan hacer”, explicó. Fue testigo del sufrimiento de las madres, las esposas y los hijos de los combatientes de la Guerra del Chaco, que mientras se desarrollaba el conflicto bélico que enfrentó a bolivianos con paraguayos, llenaban la Catedral y las otras iglesias pidiéndole a Dios en sus rezos, que vuelvan sus seres queridos, que las balas no los toquen, que no pierdan la vida por defender a la Patria. “Había mucha tristeza y mucha angustia, todos hemos sufrido mucho en esa guerra”, recuerda. Desde sus iglesias, el padre Jiménez también vio los gobiernos de facto y las crueles consecuencias que dejaron sobre los opositores políticos. “Los Dictadores eran hombres malos, de malas entrañas, que destrozaron a la humanidad. La Iglesia ayudaba a los perseguidos, hacíamos todo lo que podíamos a favor del sufrido y del perseguido”, sostuvo. Después de tantos años de vida y de haber visto las cosas que ocurrieron en Bolivia durante el último siglo asegura que “todos los cambios son buenos, pero los cambios no se hacen en 24 horas como quiere hacer Evo, que quiere hacer en 24 horas lo que no se ha hecho en miles de años, porque las cosas que se quieren cambiar no se impusieron en un día, vienen desde siempre. Tiene que aprender a ser más paciente el Presidente”, aconsejó y recomendó que ayude a los indígenas a trabajar en el campo, en mejores condiciones y con mayor formación educativa. Los últimos días de su vida se dedica a escribir poemas históricos a través de los cuales intenta dejar, para las nuevas generaciones, un poco de la historia que él vivió en Cochabamba. … Hechos Históricos en los que participó La Catedral de Cochabamba “Hay tres subterráneos en la Catedral. Dos pequeños y un subterráneo grande en el presbiterio, casi de seis por cuatro metros. Antes se hacían como enterratorios o servían para guardar algo, eran costumbre en las construcciones. Hemos dejado una puerta para que puedan visitarla los turistas, para que entren, pero la Catedral no se conecta con las otras iglesias”. Historia de la Catedral
  • 3.
    La catedral deCochabamba se construyó a principios del siglo XVIII, sobre la base de un antiguo templo del siglo XVI. Se encuentra ubicada en la Plaza 14 de septiembre, siendo uno de los símbolos característicos de la ciudad, denominada Catedral Metropolitana, desde el 30 de julio de 1975, en que la Diócesis de Cochabamba fue elevada a sede metropolitana. Fue edificado con Advocación a la Santísima Virgen María y a San Sebastián, probablemente en 1735. La edificación de este templo, como todas las ubicadas en la plaza principal, es una de las más importantes del departamento porque en ella se llevan a cabo las actividades litúrgicas más representativas como la posesión del Arzobispo. Esta iglesia fue reconocida como monumento histórico y arquitectónico el 7 de diciembre de 1967, es del estilo corintio. (Archivo Los Tiempos) … Gualberto Villarroel “El Presidente Villarroel era contemporáneo mío. Vivíamos en una calle donde jugábamos pelota de medias, jugábamos y nos conocíamos. Después se fue y empezó a ser grande. Era un hombre bueno, pero mucho ya no recuerdo. Sufrimos mucho por la clase de muerte que tuvo. Fue tremenda, fue tan trágica, pero el pueblo es así, el pueblo… no. El pueblo se convierte en una fiera cuando se hacen cosas indebidas… si”. Asesinado por las masas “Villarroel nació en Villa Rivero (Cochabamba) el 15 de diciembre de 1908. Ingresó al Colegio Militar en 1915. Fue alumno destacado de esa escuela de armas. En la Guerra del Chaco fue jefe de claves con asiento en Villamontes. Como parte del Regimiento 8 de infantería actuó en Cañada Strongest, Huirapitindi e Ibibobo (…). Llegó a la Presidencia a los 35 años mediante un golpe de Estado que derrocó a Peñaranda. Murió trágicamente siendo presidente el 21 de julio de 1946, cuando tenía 37 años”, dice el libro Historia de Bolivia de José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos D. Mesa Gisbert, que además explica que ese fatídico 21 de julio “la turbamulta tomó la plaza Murillo. Al medio día el mandatario firmó su renuncia. No bastó. Un grupo de activistas asaltó el palacio y asesinó al Presidente (…). El cadáver de Villarroel fue lanzado desde un balcón de palacio hasta la plaza, arrastrado hasta un farol y colgado junto a otros de sus compañeros de infortunio. Todo en medio de una multitud enardecida. Fue una imagen que Bolivia no olvidará nunca, el desencadenamiento de la irracionalidad de las masas que marcó con violencia el destino del país”. … Llegada de Juan Pablo II El Papa viajero permaneció en Bolivia entre el 9 y el 14 de mayo de 1988 y La Paz, Oruro, Cochabamba, Sucre, Tarija, Santa Cruz y Beni. Un día antes de llegar al país, en un radio mensaje dijo: “Deseo entrar en todos los hogares, al menos con el saludo o la bendición….. Mi deseo es sentirme y que me sientan cercano todos los bolivianos, particularmente los más débiles y necesitados, para que el mensaje del Maestro prenda en sus corazones y les dé luz y fuerza en sus afanes, sufrimientos y anhelos”. El 9 de mayo de 1988 besó tierra boliviana en el aeropuerto de El Alto de La Paz. En los cinco días que permaneció en Bolivia intentó compartir aspiraciones y ver de cerca las dificultades de “un país golpeado por la pobreza, la falta de un mayor desarrollo y recursos, la insolidaridad y la injusticia…”, según expresó. (Extraído del artículo: Juan Pablo II,maestro, padre, pastor, amigo… beato). … Juan XXIII Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en el caserío Brúsico de Sotto il Monte, provincia y diócesis de Bérgamo. Era el cuarto de los catorce hijos (y el mayor de los
  • 4.
    varones) de GiovanniBattista Roncalli y de Mariana Mazzola. Su familia trabajaba como campesinos en un terreno arrendado; El 28 de octubre de 1958, contando con casi 77 años, Roncalli fue elegido papa ante la sorpresa de todo el mundo. Escogió el nombre de Juan (nombre de su padre y del patrón de su pueblo natal, aunque escogió este nombre por el evangelista de nombre Juan). El 3 de enero de 1962 excomulgó a Fidel Castro, iniciativa amparada en condenas expresadas por el papa Pío XII en 1949. El día 6 de mayo del mismo año canonizó al primer santo negro de América, San Martín de Porres. (Extraído de "Así era Juan XXIII"). … Luís García Meza La primera esposa del ex presidente de Facto, era toqueña, muy amiga del sacerdote Enrique Jiménez, situación que provocó que por muchos años el religioso estuviera muy cerca de su familia. Sin embargo, el sacerdote desaprobó el golpe de Estado que dio García Meza y se alejó de toda su familia. Muerte y asesinatos “Luis García Meza Tejada nació en La Paz el 8 de agosto de 1929. Fue Dictador y Presidente de facto de Bolivia a través de un sangriento golpe de estado el 17 de julio de 1980, derrocando a su prima la Presidenta constitucional interina Lidia Gueiler Tejada, y evitando la posibilidad de que Hernán Siles Zuazo, que 18 días antes había ganado las elecciones presidenciales con el 34% de los sufragios, fuese nuevamente presidente de la república. Hubo alrededor de 500 asesinatos, desapariciones forzadas y más de 4.000 detenidos. En esta época murió Marcelo Quiroga Santa Cruz, diputado nacional instigador del juicio de responsabilidades al ex dictador Hugo Banzer Suárez. También se asesinó a ocho líderes de la dirigencia clandestina del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en la Masacre de la Calle Harrington (La Paz) el 15 de enero de 1981”. … Víctor Paz Estenssoro El ex Presidente de Bolivia le pidió al padre Jiménez, que sea su Capellán General de la Policía, pero le puso como condición que primero jure a la Policía Nacional. No aceptó, porque le dijo que por ser católico ya no podía pertenecer a ninguna agrupación política. Víctor Paz de todos modos lo nombró capellán General de la institución verde olivo. La Policía y el MNR del 52 “El ciclo de la Revolución Nacional se inicia con la derrota política y militar del Ejercito (abril de 1952) propiciada por una insólita alianza entre policías, mineros y población civil en la ciudad de La Paz. Los gobiernos del Nacionalismo Revolucionario promovieron el desarrollo policial. Al mismo tiempo lo politizaron con redes de clientelares y prebendales que desnaturalizaron la legitimidad del nuevo orden armado”, dice el artículo Policía y Democracia en Bolivia: Una política institucional pendiente, escrito por Juan Ramón Quintana, en el cual también se explica que en 1952 “como reconocimiento al apoyo que brindó la Policía al MNR durante las jornadas de abril, el Presidente designa Ministro de Gobierno a un connotado miembro de la institución con activa militancia partidaria en el pasado inmediato”. … Ernesto Che Guevara “El Che Guevara quería hacer cambios de forma irregular y no se puede aceptar eso. Era irregular y en Bolivia no lo podíamos aceptar”.
  • 5.
    La guerrilla delChé “El Ché es la figura no boliviana que más ha influido en nuestra historia interna en el siglo XX. Su incursión en Bolivia, a pesar de no haber tenido una real significación militar y a pesar de su fracaso, reflejó uno de los momentos más notables de la utopía continental y la esperanza en un cambio radical de la sociedad nacional. Más allá de sus ideas, el Ché simbolizó un tipo de hombre idealista y coherente con su prédica que caló muy hondo en la juventud del país”, dice el libro Historia de Bolivia de José de Mesa, Teresa Gisbert y Carlos D. Mesa Gisbert. “Ingresó al país en 1966 y combatió al ejercito boliviano entre marzo de 1967 y octubre de ese año en la selva de Ñancahuazú. Derrotado en el combate en la quebrada del Churo fue hecho prisionero el 8 de octubre y asesinado el 9 de octubre de 1967, cuando contaba con 39 años”, informa el libro.