El documento habla sobre el sacerdote Enrique Jiménez Rocha, quien a los 103 años de edad sigue gozando de buena salud. Fue bendecido por el Papa Juan Pablo II quien le dijo que viviría muchos años más. Participó en el Concilio Vaticano II y conoció al Papa Juan XXIII. También fue amigo de la infancia del expresidente Gualberto Villarroel.