El fenómeno del 'lesbian chic' ha ganado popularidad entre celebridades, quienes utilizan besos entre mujeres como estrategia de marketing para atraer a un público masculino, a menudo ignorando las implicaciones sociales y el machismo subyacente. A pesar de la visibilidad que genera, críticos argumentan que esta tendencia no apoya verdaderamente la causa LGTB y a menudo cosifica a las mujeres. Celebrities como Shakira, Miley Cyrus y Lady Gaga han sido protagonistas de estos espectáculos, cuestionando la autenticidad de sus acciones en contraste con las realidades de los discursos sobre la sexualidad.