38/YO DONA.22 MARZO 2014
sociedad
«I kissed a girl and I liked it», cantaba hace ya
cinco años Katy Perry. Es decir, «besé a una
chica y me gustó». Desde entonces, numerosas
celebrities han hecho exactamente eso en pú-
blico, creando la controvertida moda del lesbian
chic, a la que se han apuntado cantantes, como
Lady Gaga, Madonna y Britney Spears; modelos
como Kate Moss o Cara Delevingne (que ahora
sostiene una relación con Michelle Rodriguez), y
actrices como Sienna Miller.
O bien ensayan algún tipo de pose sexual, como
en el caso de un reciente videoclip de Shakira y
Rihanna. La cantante colombiana llegó a afirmar
que la elección de la acompañante había tenido
que ver con que su novio, el futbolista Gerard Pi-
qué, no le permite hacer vídeos con hombres.
De hecho, las fotos y vídeos, que dan la vuelta al
mundo en cuestión de horas, suelen responder a
campañas de márketing para atraer al público
masculino, usando el sexo como gancho. No hay
más que fijarse en que no existe el gay chic: los
besos entre ellos no venden. Esa actitud, que mu-
chos consideran machista y de sometimiento, le
ha ganado numerosas críticas de diversos esta-
mentos de la sociedad, incluidas (aunque no solo)
las propias asociaciones de gays y lesbianas.
Los besos entre vips son lo último en
márketing, a medio camino entre el uso
del sexo como reclamo y la provocación.
Lesbian
chic
Madonna y Christina Aguilera
Britney Spears
y Madonna
Miley Cyrus
y Katy Perry
Jemima Khan y
Kate Moss
Sienna Miller y
Cara Delevingne
Rihanna y
Shakira
FOTOS:GETTYMAGES/NSTAGRAM/D.R.
La moda del
14 LA OTRA CRONICA EL MUNDO SÁBADO 12 ABRIL 2014
TENDENCIA PROVECHOSA
El erotismo es rentable y, si es entre mujeres, más. Las ‘celebs’ se apuntan cada vez más al
‘lesbian chic’ para promocionar marcas o sus discos. Madonna les lleva varios años de ventaja
PENÉLOPE CRUZ / SHAKIRA / RIHANNA / LADY GAGA / MILEY CYRUS...
JUGANDO A LESBIANAS PARA VENDER
P
enélope Cruz (39 años) ha
demostrado ser una actriz
con pocos prejuicios. Pue-
de comprobarlo usted mis-
mo poniendo en el buscador de
Google el nombre de la actriz y la
palabra desnuda: obtendrá más de
304.000 resultados. En su último
spot publicitario para Schweppes
también se muestra atrevida ha-
ciendo un guiño lésbico. En la se-
cuencia —reflejada arriba— se ve
cómo la musa de Almodóvar se
acerca sinuosamente hasta una
lánguida rubia, pega su rostro al
suyo y, cuando el beso entre ambas
es inminente, Pe se lleva una tóni-
ca a los labios. «¿Qué esperabas?»,
dice pícaramente a cámara dejan-
do a los espectadores y a la chica
con las ganas.
El uso del sexo en la publicidad
es tan viejo como el diseño de las
botellas de Coca Cola (¿nunca se
han fijado en que su botella tiene
forma de mujer?), sin embargo lo
que empieza a ser tendencia entre
las celebrities heteros es mostrar
una actitud lésbica para dar más
tirón (o directamente morbo) a sus
trabajos. Un truco en el que Pe,
por ejemplo, es reincidente. La ac-
triz ya se había besado semidesnu-
da con una chica en un videoclip
de su hermano Eduardo Cruz. Pa-
ra más inri, en aquel vídeo tontea-
ba con su hermana Mónica (y de
paso con el incesto en su vertiente
homo).
El spot de Schweepes, dirigido
curiosamente por una mujer, la os-
carizada Kathryn Bigelow, ha sido
visto y criticado con profusión por
todo el mundo. Ninguna sorpresa
para Rafa Gil, director creativo de
Kitchen, la agencia que está detrás
de comprometidas campañas co-
mo las de Greenpeace o Ayuda en
acción. «Partiendo de que el sexo
vende, el toque lésbico es llevarlo
al siguiente escalón. Si logras que
dos famosas se presten, además,
ganas un extra de viralidad. El di-
nero que te gastas en contratar una
celeb te lo ahorras en inversión en
medios, ya que la polémica que ge-
nera hace que sea el consumidor
quien lo busca. Al final, es una co-
sa efectiva... como el cine de desta-
pe pero en versión cuqui».
Así pues, Gil da una clave de es-
te movimiento sáfico al laza: la
rentabilidad. Por suceder a Uma
Thurman y Nicole Kidman como
imagen de las tónicas, Pe podría
haberse embolsado 250.000 euros.
Pero el anuncio de Pe es la pun-
ta del iceberg de esta nueva ten-
dencia bollo. El éxtasis ha sido el
vídeo de Shakira retozando con
Rihanna en su dueto Can’t Re-
member to Forget, que ha logrado
242 millones de visualizaciones en
YouTube desde que se subiera a la
Red el pasado febrero. En él la co-
lombiana y la belleza de Barbados
juntan pechito con pechito y ombli-
go con ombligo mientras se desga-
ñitan cantando. El vídeo llegaba só-
JOSÉ LUIS ROMO
‘PE’ hace su entrada más sexy que nunca... ... SU COMPAÑERA la mira embelesada y... ... ELLA responde con una mirada muy sugerente...
... PERO, al final, el juego de seducción se desvanece y cuando el beso va a tener lugar, la actriz se lleva una tónica a los labios.
LA OTRA CRONICA 15EL MUNDO SÁBADO 12 ABRIL 2014
lo unos días después de que la hi-
persexualizada Miley Cyrus se die-
ra el lote con una de sus bailarinas
en su (pen)último intento por pro-
vocar un nuevo escándalo. Nada
que no haya probado Lady Gaga,
que como buena enfant terrible se
ha dado más de un lote en sus ví-
deos con otra mujer. Y suma y si-
gue para hastío del colectivo ho-
mosexual y de feministas.
CRÍTICAS
«Habría que preguntarles a Jodie
Foster o Ellen Page, por ejemplo, si
esto ayuda en algo a los emotivos
discursos en los que ambas salían
del armario», cuenta Pablo Giral-
do, redactor de Shangay, la revis-
ta gay líder en España. «En reali-
dad, algo así responde al goce y
disfrute del público masculino he-
terosexual antes que a la causa
LGTB. Si hacemos caso al mito de
que la fantasía clásica de todo gay
es ligarse a un hombre hetero, la
del hombre heterosexual es ligar-
se a una lesbiana. Y, a ser posible,
lesbian chic para cumplir con el
consabido estereotipo».
La FELGTB (Federación Estatal
de Lesbianas, Gays, Transexuales
y Bisexuales) es también ambiva-
lente con esta moda. «Por un lado,
que haya una visibilidad lésbica
significa que hemos ganado una
batalla; por otro, se desprende un
cierto machismo. Por ejemplo nun-
ca se ve a dos hombres en anun-
cios de este tipo».
De hecho, para algunos lo peor
de esta tendencia es que, en oca-
siones, tras ella se esconde el ma-
chismo cerril de personajes influ-
yentes. Por ejemplo, de Gerard Pi-
qué. Tal y como ha confesado
Shakira, «Gerard no me deja hacer
vídeos con hombres, es una perso-
na muy conservadora». Es decir,
mejor que el culé vea a su señora
darse el lote con otra moza (bien
jamona a ser posible), a que vuelva
a protagonizar un vídeo con un for-
nido deportista como Rafa Nadal.
La socióloga Marta Ongil, exper-
ta en cuestiones género, da la voz
de alerta sobre esos anuncios y ví-
deos que «cosifican a la mujer»:
«Se trata de una forma de discri-
mación sexual, pues las mujeres se
representan ignorando sus cualida-
des y habilidades intelectuales y
personales».
En cualquier caso, por mucho
que las aspirantes al trono del
pop olfateen el aroma de la bolle-
ría fina, Madonna ya la sacó del
horno al rojo vivo. «La gran
maestra a la hora de utilizar las
escenas lésbicas es, sin duda, la
Ciccione. Ella es una de las mejo-
res publicistas que ha habido en
la historia del arte moderno y to-
mó esa ambigüedad que siempre
ha habido en el mundo del rock
para llevarla al extremo, de una
manera absolutamente explícita
como, en cierta manera, una for-
ma de provocación», explica la es-
critora y experta musical Silvia
Grijalba, autora de libros como Pa-
labra de rock.
«Despúes de casi 30 años, imita-
doras como Lady Gaga, Miley Ci-
rus (o Circus más bien), Shakira
con Rihanna etc... han adoptado
esa pose, pero de una manera tan
falsa, tan obviamente artificial,
que, desde luego no escandaliza
ya a nadie. En mi opinión ya no
sirve ni como es-
trategia de marke-
ting. La noticia se-
rá que una diva
del pop no haga
un vídeo con algu-
na escena lésbi-
ca», sentencia.
Quizás el paro-
xismo llegó el mes
pasado cuando en
el vídeo Our Time, Lilly Allen, la
chica mala del pop británico, se da-
ba un morreo consigo misma gra-
cias a los efectos digitales. Era su
egocéntrico intento por no quedar-
se atrás en esta carrera de las ce-
lebs por ver quién es más lesbiana.
Curiosamente, estos alardes de-
jan atrás otras salidas del armario,
supuestamente reales, como las de
la actriz Michelle Rodríguez (Lost)
y la it girl Cara Delevingne, ambas
convertidas desde hace un par de
meses en icono bisexual de la fa-
rra. Su outing vino poco después
de que la protagonista de El bar
Coyote, María Bello, saliera tam-
bién del armario.
Muy popular en festivales y
abiertamente lesbiana, DJ EME
(nombre artístico de Marta Fierro)
aporta otro punto de vista sobre
esta ola sáfica que inunda el pop.
«Yo estoy tan acostumbrada a que
las estrellas de la música jueguen
a esto, que tampoco me sorprende
su doble rasero. Se han dado cuen-
ta de que la música sola no vende
y necesitan algo más. Bienvenido
sea. Aunque lo de Shakira y el res-
to sea un cosa más para heteros
está bien que haya visibilidad, que
se pueda ver a dos mujeres jun-
tas... y además a mí me pone bas-
tante. Ojalá la gente se anime más
a besarse, es algo bueno sea por el
motivo que sea».
Penélope podría haber
cobrado 250.000 euros
por su guiño lésbico. Un
‘spot’ así es muy rentable
UN CLÁSICO
BRITNEY SPEARS Y MADONNA. La gala de premios MTV de 2003 será
recordada por el morreo entre la Ciccione y una Britney pre-locura tras
interpretar... ‘Like a Virgin’. Este ‘revival’ es un juego de niñas...
MUY CALIENTE
SHAKIRA Y RIHANNA. Como a Gerard Piqué no le gusta que ruede con otros
hombres, la combiana llamó a su amiga de Barbados y se lo montaron en
un vídeo con más de 200 millones de reproducciones en YouTube.
PROVOCADORA HABITUAL
LADY GAGA Y SU CORISTA. En el vídeo de ‘Telephone’ la cantante más
estrafalaria del momento aprovechaba para darse este pico. Muchos
lamentaron que no lo hiciera con su compañera Beyoncé.
LA PARODIA
MERYL STREEP Y SANDRA BULLOCK. Los besos no siempre tratan de
provocar. La prueba es este simpático morreo entre estas oscarizadas
actrices cuando compartieron un premio hace tres años.

Lezploitation

  • 1.
    38/YO DONA.22 MARZO2014 sociedad «I kissed a girl and I liked it», cantaba hace ya cinco años Katy Perry. Es decir, «besé a una chica y me gustó». Desde entonces, numerosas celebrities han hecho exactamente eso en pú- blico, creando la controvertida moda del lesbian chic, a la que se han apuntado cantantes, como Lady Gaga, Madonna y Britney Spears; modelos como Kate Moss o Cara Delevingne (que ahora sostiene una relación con Michelle Rodriguez), y actrices como Sienna Miller. O bien ensayan algún tipo de pose sexual, como en el caso de un reciente videoclip de Shakira y Rihanna. La cantante colombiana llegó a afirmar que la elección de la acompañante había tenido que ver con que su novio, el futbolista Gerard Pi- qué, no le permite hacer vídeos con hombres. De hecho, las fotos y vídeos, que dan la vuelta al mundo en cuestión de horas, suelen responder a campañas de márketing para atraer al público masculino, usando el sexo como gancho. No hay más que fijarse en que no existe el gay chic: los besos entre ellos no venden. Esa actitud, que mu- chos consideran machista y de sometimiento, le ha ganado numerosas críticas de diversos esta- mentos de la sociedad, incluidas (aunque no solo) las propias asociaciones de gays y lesbianas. Los besos entre vips son lo último en márketing, a medio camino entre el uso del sexo como reclamo y la provocación. Lesbian chic Madonna y Christina Aguilera Britney Spears y Madonna Miley Cyrus y Katy Perry Jemima Khan y Kate Moss Sienna Miller y Cara Delevingne Rihanna y Shakira FOTOS:GETTYMAGES/NSTAGRAM/D.R. La moda del
  • 2.
    14 LA OTRACRONICA EL MUNDO SÁBADO 12 ABRIL 2014 TENDENCIA PROVECHOSA El erotismo es rentable y, si es entre mujeres, más. Las ‘celebs’ se apuntan cada vez más al ‘lesbian chic’ para promocionar marcas o sus discos. Madonna les lleva varios años de ventaja PENÉLOPE CRUZ / SHAKIRA / RIHANNA / LADY GAGA / MILEY CYRUS... JUGANDO A LESBIANAS PARA VENDER P enélope Cruz (39 años) ha demostrado ser una actriz con pocos prejuicios. Pue- de comprobarlo usted mis- mo poniendo en el buscador de Google el nombre de la actriz y la palabra desnuda: obtendrá más de 304.000 resultados. En su último spot publicitario para Schweppes también se muestra atrevida ha- ciendo un guiño lésbico. En la se- cuencia —reflejada arriba— se ve cómo la musa de Almodóvar se acerca sinuosamente hasta una lánguida rubia, pega su rostro al suyo y, cuando el beso entre ambas es inminente, Pe se lleva una tóni- ca a los labios. «¿Qué esperabas?», dice pícaramente a cámara dejan- do a los espectadores y a la chica con las ganas. El uso del sexo en la publicidad es tan viejo como el diseño de las botellas de Coca Cola (¿nunca se han fijado en que su botella tiene forma de mujer?), sin embargo lo que empieza a ser tendencia entre las celebrities heteros es mostrar una actitud lésbica para dar más tirón (o directamente morbo) a sus trabajos. Un truco en el que Pe, por ejemplo, es reincidente. La ac- triz ya se había besado semidesnu- da con una chica en un videoclip de su hermano Eduardo Cruz. Pa- ra más inri, en aquel vídeo tontea- ba con su hermana Mónica (y de paso con el incesto en su vertiente homo). El spot de Schweepes, dirigido curiosamente por una mujer, la os- carizada Kathryn Bigelow, ha sido visto y criticado con profusión por todo el mundo. Ninguna sorpresa para Rafa Gil, director creativo de Kitchen, la agencia que está detrás de comprometidas campañas co- mo las de Greenpeace o Ayuda en acción. «Partiendo de que el sexo vende, el toque lésbico es llevarlo al siguiente escalón. Si logras que dos famosas se presten, además, ganas un extra de viralidad. El di- nero que te gastas en contratar una celeb te lo ahorras en inversión en medios, ya que la polémica que ge- nera hace que sea el consumidor quien lo busca. Al final, es una co- sa efectiva... como el cine de desta- pe pero en versión cuqui». Así pues, Gil da una clave de es- te movimiento sáfico al laza: la rentabilidad. Por suceder a Uma Thurman y Nicole Kidman como imagen de las tónicas, Pe podría haberse embolsado 250.000 euros. Pero el anuncio de Pe es la pun- ta del iceberg de esta nueva ten- dencia bollo. El éxtasis ha sido el vídeo de Shakira retozando con Rihanna en su dueto Can’t Re- member to Forget, que ha logrado 242 millones de visualizaciones en YouTube desde que se subiera a la Red el pasado febrero. En él la co- lombiana y la belleza de Barbados juntan pechito con pechito y ombli- go con ombligo mientras se desga- ñitan cantando. El vídeo llegaba só- JOSÉ LUIS ROMO ‘PE’ hace su entrada más sexy que nunca... ... SU COMPAÑERA la mira embelesada y... ... ELLA responde con una mirada muy sugerente... ... PERO, al final, el juego de seducción se desvanece y cuando el beso va a tener lugar, la actriz se lleva una tónica a los labios.
  • 3.
    LA OTRA CRONICA15EL MUNDO SÁBADO 12 ABRIL 2014 lo unos días después de que la hi- persexualizada Miley Cyrus se die- ra el lote con una de sus bailarinas en su (pen)último intento por pro- vocar un nuevo escándalo. Nada que no haya probado Lady Gaga, que como buena enfant terrible se ha dado más de un lote en sus ví- deos con otra mujer. Y suma y si- gue para hastío del colectivo ho- mosexual y de feministas. CRÍTICAS «Habría que preguntarles a Jodie Foster o Ellen Page, por ejemplo, si esto ayuda en algo a los emotivos discursos en los que ambas salían del armario», cuenta Pablo Giral- do, redactor de Shangay, la revis- ta gay líder en España. «En reali- dad, algo así responde al goce y disfrute del público masculino he- terosexual antes que a la causa LGTB. Si hacemos caso al mito de que la fantasía clásica de todo gay es ligarse a un hombre hetero, la del hombre heterosexual es ligar- se a una lesbiana. Y, a ser posible, lesbian chic para cumplir con el consabido estereotipo». La FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) es también ambiva- lente con esta moda. «Por un lado, que haya una visibilidad lésbica significa que hemos ganado una batalla; por otro, se desprende un cierto machismo. Por ejemplo nun- ca se ve a dos hombres en anun- cios de este tipo». De hecho, para algunos lo peor de esta tendencia es que, en oca- siones, tras ella se esconde el ma- chismo cerril de personajes influ- yentes. Por ejemplo, de Gerard Pi- qué. Tal y como ha confesado Shakira, «Gerard no me deja hacer vídeos con hombres, es una perso- na muy conservadora». Es decir, mejor que el culé vea a su señora darse el lote con otra moza (bien jamona a ser posible), a que vuelva a protagonizar un vídeo con un for- nido deportista como Rafa Nadal. La socióloga Marta Ongil, exper- ta en cuestiones género, da la voz de alerta sobre esos anuncios y ví- deos que «cosifican a la mujer»: «Se trata de una forma de discri- mación sexual, pues las mujeres se representan ignorando sus cualida- des y habilidades intelectuales y personales». En cualquier caso, por mucho que las aspirantes al trono del pop olfateen el aroma de la bolle- ría fina, Madonna ya la sacó del horno al rojo vivo. «La gran maestra a la hora de utilizar las escenas lésbicas es, sin duda, la Ciccione. Ella es una de las mejo- res publicistas que ha habido en la historia del arte moderno y to- mó esa ambigüedad que siempre ha habido en el mundo del rock para llevarla al extremo, de una manera absolutamente explícita como, en cierta manera, una for- ma de provocación», explica la es- critora y experta musical Silvia Grijalba, autora de libros como Pa- labra de rock. «Despúes de casi 30 años, imita- doras como Lady Gaga, Miley Ci- rus (o Circus más bien), Shakira con Rihanna etc... han adoptado esa pose, pero de una manera tan falsa, tan obviamente artificial, que, desde luego no escandaliza ya a nadie. En mi opinión ya no sirve ni como es- trategia de marke- ting. La noticia se- rá que una diva del pop no haga un vídeo con algu- na escena lésbi- ca», sentencia. Quizás el paro- xismo llegó el mes pasado cuando en el vídeo Our Time, Lilly Allen, la chica mala del pop británico, se da- ba un morreo consigo misma gra- cias a los efectos digitales. Era su egocéntrico intento por no quedar- se atrás en esta carrera de las ce- lebs por ver quién es más lesbiana. Curiosamente, estos alardes de- jan atrás otras salidas del armario, supuestamente reales, como las de la actriz Michelle Rodríguez (Lost) y la it girl Cara Delevingne, ambas convertidas desde hace un par de meses en icono bisexual de la fa- rra. Su outing vino poco después de que la protagonista de El bar Coyote, María Bello, saliera tam- bién del armario. Muy popular en festivales y abiertamente lesbiana, DJ EME (nombre artístico de Marta Fierro) aporta otro punto de vista sobre esta ola sáfica que inunda el pop. «Yo estoy tan acostumbrada a que las estrellas de la música jueguen a esto, que tampoco me sorprende su doble rasero. Se han dado cuen- ta de que la música sola no vende y necesitan algo más. Bienvenido sea. Aunque lo de Shakira y el res- to sea un cosa más para heteros está bien que haya visibilidad, que se pueda ver a dos mujeres jun- tas... y además a mí me pone bas- tante. Ojalá la gente se anime más a besarse, es algo bueno sea por el motivo que sea». Penélope podría haber cobrado 250.000 euros por su guiño lésbico. Un ‘spot’ así es muy rentable UN CLÁSICO BRITNEY SPEARS Y MADONNA. La gala de premios MTV de 2003 será recordada por el morreo entre la Ciccione y una Britney pre-locura tras interpretar... ‘Like a Virgin’. Este ‘revival’ es un juego de niñas... MUY CALIENTE SHAKIRA Y RIHANNA. Como a Gerard Piqué no le gusta que ruede con otros hombres, la combiana llamó a su amiga de Barbados y se lo montaron en un vídeo con más de 200 millones de reproducciones en YouTube. PROVOCADORA HABITUAL LADY GAGA Y SU CORISTA. En el vídeo de ‘Telephone’ la cantante más estrafalaria del momento aprovechaba para darse este pico. Muchos lamentaron que no lo hiciera con su compañera Beyoncé. LA PARODIA MERYL STREEP Y SANDRA BULLOCK. Los besos no siempre tratan de provocar. La prueba es este simpático morreo entre estas oscarizadas actrices cuando compartieron un premio hace tres años.