En el primer semestre de 2012, el mercado inmobiliario de Barcelona experimentó cambios notables. Los precios de venta de propiedades se redujeron a medida que los vendedores ajustaron sus expectativas, especialmente en Ciutat Vella, Gràcia y Sarrià Sant-Gervasi. A pesar de esto, las propiedades de calidad en buenas ubicaciones se vendieron bien. También hubo oportunidades para comprar propiedades a precios rebajados. La demanda de alquiler de corta estancia siguió siendo fuerte debido al