Este documento habla sobre el cuerpo humano integral y la sexualidad desde una perspectiva cristiana. Explica que el cuerpo fue diseñado por Dios para integrar la fuerza copulativa entre el hombre y la mujer. También analiza cómo la sociedad y los medios de comunicación afectan la forma en que los jóvenes desarrollan su sexualidad, llevándolos por un camino de inmoralidad y perversión. El autor comparte su propia experiencia de cómo fue influenciado negativamente cuando era adolescente.