El documento presenta una leyenda sobre el origen del ajedrez en la India y su invento por Seta. Cuando el rey le ofreció una recompensa, Seta pidió un grano de trigo por la primera casilla del tablero, dos granos por la segunda, cuatro por la tercera y así sucesivamente, lo que resultó en una cantidad tan grande que equivalía a dos elevado a la potencia 64, una cantidad imposible de entregar. El documento también explora los símbolos esotéricos asociados con las piezas del ajedrez y cómo representan principios