La autora reflexiona sobre cómo se ha descuidado a sí misma a lo largo de los años dedicándose solo a los demás. Decide empezar a valorarse a sí misma y mejorar su estilo de vida comenzando por levantarse 15 minutos antes cada día. Aunque al principio fue difícil, con el tiempo bajó de peso, cambió su forma de vestir y recuperó su autoestima. Concluye animando a otras mujeres a priorizarse a sí mismas.