Deuteronomio 32: 4,
 El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus
caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna
iniquidad en él; Es justo y recto.
Salmos 139: 13-16,
 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus
obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy
bien.
No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en
oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo
de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban
escritas todas aquellas cosas Que fueron luego
formadas, Sin faltar una de ellas.
Romanos 8: 37-39,
 Antes, en todas estas cosas somos más que
vencedores por medio de aquel que nos
amó.
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte,
ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni
potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra
cosa creada nos podrá separar del amor de
Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
1 Juan 3: 16,
 En esto hemos conocido el amor, en que él puso
su vida por nosotros; también nosotros debemos
poner nuestras vidas por los hermanos.
1 Juan 4: 8-10,
 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque
Dios es amor.
En esto se mostró el amor de Dios para con
nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al
mundo, para que vivamos por él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros
hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a
nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por
nuestros pecados.
Romanos 3: 23,
 por cuanto todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de Dios,
Romanos 6: 23,
 Porque la paga del pecado es muerte, mas la
dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús
Señor nuestro.
Romanos 5: 8,
 Mas Dios muestra su amor para con nosotros,
en que siendo aún pecadores, Cristo murió
por nosotros.
Romanos 10: 9-13,
 que si confesares con tu boca que Jesús es el
Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le
levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia,
pero con la boca se confiesa para salvación.
Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él
creyere, no será avergonzado.
Porque no hay diferencia entre judío y
griego, pues el mismo que es Señor de todos,
es rico para con todos los que le invocan;
porque todo aquel que invocare el nombre
del Señor, será salvo.
2 de Corintios 5: 17,
 De modo que si alguno está en Cristo, nueva
criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí
todas son hechas nuevas.
Salmos 139: 23-24,
 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve
si hay en mí camino de perversidad, Y
guíame en el camino eterno.
Mateo 5: 13-16,
 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se
desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más
para nada, sino para ser echada fuera y hollada
por los hombres.
Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad
asentada sobre un monte no se puede esconder.
Ni se enciende una luz y se pone debajo de un
almud, sino sobre el candelero, y alumbra a
todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras, y
glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos.
Lo que Dios dice de mi.

Lo que Dios dice de mi.

  • 3.
    Deuteronomio 32: 4, El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto. Salmos 139: 13-16,  Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
  • 5.
    Romanos 8: 37-39, Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
  • 6.
    1 Juan 3:16,  En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 1 Juan 4: 8-10,  El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
  • 8.
    Romanos 3: 23, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, Romanos 6: 23,  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 5: 8,  Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
  • 9.
    Romanos 10: 9-13, que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
  • 11.
    2 de Corintios5: 17,  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Salmos 139: 23-24,  Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
  • 13.
    Mateo 5: 13-16, Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.