El documento describe cómo Jesucristo transforma nuestras vidas a través de su Espíritu Santo. El Espíritu Santo desocupa nuestros corazones del pecado, los barre de impurezas y los adorna con dones. Sin embargo, si no permanecemos en Cristo, los espíritus malignos pueden volver y empeorar nuestra condición. El documento insta a acercarse a Jesús, quien perdona los errores y promete ayudarnos.