El documento argumenta que, dado el aumento de la complejidad en las sociedades industriales y las limitaciones inherentes de nuestra capacidad para gestionarla, es urgente considerar la sencillez como una alternativa viable. A través de ejemplos como el caso Madoff y la marea negra de BP, se ilustra cómo la complejidad puede llevar a catástrofes inevitables debido al mal manejo y la falta de comprensión. La reflexión se centra en la necesidad de reevaluar nuestra dependencia de tecnologías complejas que, a menudo, superan nuestra capacidad de control y entendimiento.