El documento discute los efectos negativos del uso excesivo de la tecnología y las redes sociales, particularmente cómo alejan a las personas de interactuar entre sí y disfrutar del mundo natural. Señala que aunque la tecnología puede servir para acercar a las personas, en realidad las aleja al sustituir la interacción humana. Recomienda poner límites al uso de dispositivos y enseñar a los niños a no depender tanto de la tecnología.