El documento propone siete saberes necesarios para la educación del futuro: 1) reconocer que los hechos y las ideas no son inmutables, 2) considerar el contexto y la complejidad de los conocimientos, 3) entender la unidad y diversidad de la condición humana, 4) desarrollar una identidad terrenal y conciencia de destino planetario común, 5) afrontar la incertidumbre como parte de la vida, 6) enseñar la comprensión mutua y tolerancia, y 7) fomentar una ética de solidaridad