Los ecosistemas se clasifican en bióticos, que son los seres vivos, y abióticos, que son los factores no vivos. Se distinguen tres tipos de ecosistemas: natural (terrestre, acuático y de transición), semi-natural (modificados por la actividad humana) y artificial (controlados por humanos). Cada tipo de ecosistema presenta adaptaciones específicas de sus componentes a su entorno.